Según la medicina tradicional china el dolor y la enfermedad se originan a consecuencia de un desequilibrio entre las dos fuerzas que rigen el cuerpo humano, el ying y el yang; y este desequilibrio bloquea el flujo de la energía vital, o qi. La acupuntura consiste en insertar una serie de agujas muy finas en la piel del paciente, a distintas profundidades, para estimular puntos específicos del cuerpo, con el fin de restaurar el flujo y equilibrio de energía en el interior del organismo , para que esta energía circule de forma libre y armoniosa y así estimule el flujo de oxígeno, nutrientes y sangre por todo el cuerpo, aumentando su capacidad para auto sanarse.

Las agujas, que habitualmente se introducen a una profundidad de entre uno y tres centímetros, pueden ser operadas con las manos después de su colocación, o también mediante estímulos eléctricos o aplicación de calor (moxibustión), dependiendo siempre del síntoma o afección que se esté tratando.

Existen 2.000 puntos de acupuntura conectados por meridianos (canales que distribuyen la energía por el cuerpo), cada uno de los cuales se corresponde con un órgano o sistema orgánico. Todavía no se conoce con exactitud cómo funciona la acupuntura, pero se ha comprobado que actúa sobre el sistema nervioso y estimula la liberación de endorfinas (sustancias con capacidad analgésica) y la actividad de las células del sistema inmunológico.

Algunos estudios han descubierto que la acupuntura es capaz de alterar la química del cerebro, influyendo en la liberación de neurotransmisores y hormonas, y modificando las funciones del sistema nervioso relacionadas con mecanismos involuntarios del organismo como el flujo sanguíneo, la presión arterial y las reacciones inmunológicas. Con la acupuntura podemos tratar cualquier tipo de enfermedad que no sea quirúrgica.

  • Dolores de cualquier tipo.
  • Infertilidad y amenorrea.
  • Migrañas y cefaleas.
  • Tabaquismo.
  • Depresión.
  • Obesidad.
  • Ansiedad.
  • Insomnio.